Mi cuento.

De vez en cuando escribo, cuando tengo tiempo. A continuación les presento mi cuento favorito, lo hice hace tiempo pero me gusta muchísimo.

Amor Universal
En los albores del universo caliginoso, Solari amaba a  Selenum, la luna,  con una intensidad mayor a la que él irradiaba.
La amaba y ella lo amaba de la misma manera. Estaban unidos compartiendo sus energías, él le otorgaba calor y ella enfriaba su temperatura hostigadora. Estaban hechos para estar juntos.
La hermosura de la luna era celestial, sublime, era una belleza pacífica, intrigante. El sol se deleitaba con sus danzas en torno a él, causando eclipses insólitos visibles a gran distancia.
Un día Solari enfermó. La luna era muy fuerte para él y lo estaba enfriando en demasía. El corazón del sol comenzó a tornarse en hielo, el dolor que sentía era horrendo. Solari estaba muriendo y Selenum lo sabía.
Se mantuvieron juntos todo el tiempo que les fue posible, mas luna no sabía qué hacer, estaba desesperada. Ella sabía que lo estaba lastimando y que en un tiempo causaría su muerte, pero él, él no la dejaría ir.
   -¡Oh!, no sabes cuánto te amo, daría mi vida, mi alma y mi felicidad por ti- dijo Selenum.
   -Ni oses pensarlo, si voy a morir quiero que sea a tu lado, es lo único que te pido- replicó Solari.
La luna sonrió entristecida, trató de contener sus lágrimas pero una se escapó y rodó por su mejilla. Sus lágrimas al caer en el espacio se convertían en miles de estrellas, de todos tamaños.
   -No llores por mí, tú eres mi pasión, mi vida, mi amor. Sin ti yo no tendría ninguna razón para vivir. Todas las estrellas en el universo no podrían reemplazar lo que tenemos juntos. Te doy las gracias por el amor que tenemos y por tu ternura. Nunca te olvides de mí, ya que yo nunca te olvidaré.- expresó Solari.
   -Solari, eres mi luz, mi corazón. En esta y en mis próximas vidas te seguiré amando, nunca te podría olvidar.- sollozó Selenum con lágrimas desbordándose por sus ojos.
Formó una constelación inmensa, las estrellas a las que le había dado vida alumbraban el espacio infinito.
El día siguiente, Solari despertó. Por alguna razón, se sentía mucho mejor que el día anterior. Buscó a luna para darle la noticia pero ella ya no estaba a su lado.
Una ola de tristeza y enojo recorrieron su ser astral. Solari ardía en llamas, todo era de tonalidad roja intensa alrededor de él. El espacio ya no era negro, ahora era color sangre. Las estrellas no se alcanzaban a percibir. Solari cubría con todo su esplendor escarlata el universo.
   -¡Es una hipócrita!- bramó desencajado, expulsando llamas hacia todas las direcciones existentes.
Su corazón ya se había deshielado, pero aún más que eso, su corazón se había transformado en fuego vivo.
Y así pasaron los días, años, milenios; con el universo color escarlata. Hasta que un día Solari rompió en llanto.
    -El amor no debería doler. El amor debería sanar, ser mi refugio de la miseria. Ella me lastimó, ¿por qué fue tan cruel conmigo?, ¿qué hice para merecer esto? El amor que yo le daba era puro e inocente. Quizá nunca me amó. Quizá no fui lo suficientemente inteligente para ver que ella no me quería con la misma fuerza. Yo la amaba y se burló de mis sentimientos. No sé si seré lo suficientemente valiente para dejarla de amar ¿Qué hice mal? La extraño más que nada.- gemía entristecido.
Sus ojos se anegaron en lágrimas, las gotas al tocar su superficie se evaporaban haciendo así que se alzara una capa de vapor sobre su cuerpo. El vapor lo envolvió en su periodo de tristeza, fue su único compañero por mucho tiempo. Se sentía cómodo de esa forma, refugiándose de todo y de cualquiera.
Tenía el corazón deshecho, había explotado en millones de ráfagas de luz. Ya no sentía nada por Selenum, o al menos eso creía.
Cuando decidió que era momento de seguir adelante, sus lágrimas cesaron. Aún con sus ojos humedecidos y su alma apagada miró a las proximidades. Se rehusó a creer lo que veía.
Selenum había dejado un mensaje en las estrellas con sus lágrimas antes de partir:
   Mi amor por ti es y será eterno, nunca te dejaría morir y esta es la razón por la que huyo de tu lado. No sabes cuánto me duele mi alma al hacer esto pero prefiero pasar mi vida alejada de ti si eso implica que te encuentres mejor. No quería herirte más. Te amo.
Sol sollozó estrepitosamente, el vapor que estaba generando era impactante. Lloraba porque sabía que había juzgado mal a Selenum, lloraba porque sabía que nunca lo iba a perdonar.
Todo el universo se comenzó a consumir en el hoyo negro que creó. Estaba absorbiendo las estrellas, cometas y meteoritos.
Así pasaron los días, años, milenios. Toda la energía era absorbida lentamente por el hoyo negro hasta que en la distancia avistó a la luna, acercándose gradualmente hacia él.
Solari ya no era más sol, era un alma negra que no poseía vida. Consumió por completo a Selenum, hubo un destello gigante y todo explotó cuando entró completamente en él. La explosión fue de tanta magnitud que arrasó con lo que restaba del universo.
Y fue así como se creó la Tierra, la vida y la humanidad. Un amor tan devastador no podría traer nada bueno consigo.
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